porqué al nacido de una pluma y un papel, le sirven las palabras para seducir mis lealtades, y a él no le sirven mis labios gritando entre sábanas blancas, para atraerle a mi figura desnuda reflejada en las mareas de un mullido lecho de seda, desgarrada de sudor, desgarrada de mi llanto, entre lo que hubo y habrá en ese nido de compañía. porqué él, cuando muestra su fina línea, guía de mis ojos, amante de mis sentidos, no me resisto a soñarle conmigo, susurrándome al oído; cómo unir nuestros cuerpos si para tus adentros vivo, cómo fundir nuestro fuego si con sigo se sume lento. y a él, no le sirven entonces mis palabras, desenfrenadas e impacientes, para llevarle hasta mi incendio, y quemarnos cuerpo a cuerpo. sentir las vibraciones en mi pecho, de su voz grabe sobre mi pensamiento. yo quisiera que ese fuego de sus ojos, de su tinta negra en sus letras, se demuestre sobre ese lecho con más que caricias, pecando por imprudente, por querer volar hacia mi eterno orgasmo, rendida ante sus dotes, rendida ante un papel. por qué él me engaña sin pautas, mira sin quemarse, por si luego, caigo rendida ante la atractiva brisa de su mentira, mentira que me posee, y me duerme satisfecha, inconcientemente engañada, por recibir el calor de su promesa.
nota: este texto lo escribi pensando en una mujer solterona y sola, enamorandose en vano del autor de un libro.
la mayoria de las veces las promesas no van a ningun lado, por lo cual, ¿porque engañarnos a nosotros mismos creyendo que el amante nos esta diciendo la verdad? los amantes siempre mienten, aún despues del mayor orgasmo.
ResponderEliminarun beso chica